
Anata no ketsueki gata nani?
O en castellano, “¿cuál es tu grupo sanguíneo?” es en Japón una pregunta muchísimo más frecuente que en cualquier país occidental. Y es que si bien en occidente el principal horóscopo aceptado es el basado en los signos del zodíaco (Hoshi Uranai para los japoneses), siendo Japón uno de los países avanzados más supersticiosos del mundo (pensad que frecuentemente las cadenas de televisión emiten juntos con los informes meteorológicos distintas predicciones de horóscopos para el día) no sólo su creencia en los horóscopos es mucho más firme, sino que además se dan muchos otros horóscopos para nosotros prácticamente desconocidos. Hoy hablaremos un poco del que quizás sea el más extendido de todos, el horóscopo sanguíneo o ketsueki gata uranai (literalmente, adivinación a través del grupo sanguíneo)
En 1909 el científico austríaco Karl Landsteiner descubrió en la sangre los antígenos A y B y clasificó la sangre en los cuatro grupos que conocemos, A, B, AB y O. A partir de entonces se realizaron estudios en todo el mundo para determinar los grupos sanguíneos de las diferentes poblaciones, lo que condujo a una falsa teoría de que la mayoría de la población asiática tenía mayoritariamente el tipo de sangre B (cuando, por ejemplo en Japón, el Grupo más abundante es el A). Algunos artículos de corte xenófobo, aludían que las razas asiáticas pertenecían a un nivel inferior en la escala evolutiva, ya que la sangre tipo B no es muy común en la población caucásica pero sí es común en animales. Con esto, surgieron una serie de prejuicios racistas contra la población asiática, a lo cual Japón no estuvo de acuerdo y surge entonces esta obsesión por los tipos de sangre.
Por supuesto, en pleno auge de del pensamiento de las supremacías de sangre y razas que representó la segunda guerra mundial, Japón trató de desmentir a toda costa esta serie de prejuicios, llegando incluso a realizar artificios extraños a fin de vincular a toda costa la raza japonesa con la raza Aria. En 1916, el médico Hara Kimata publicó un artículo donde proponía un posible vínculo entre el temperamento y el tipo de sangre, por lo que durante las décadas de 1930-1940 se dio un gran fomento a esta idea, principalmente con los escritos publicados en 1927 por Takeji Furukawa llamados "El estudio del temperamento mediante el tipo de sangre". En 1925, las fuerzas militares clasificaron los tipos de sangre de sus soldados, a fin de identificar sus fortalezas y debilidades mediante su tipo de sangre, estudio mediante el cual no llegaron a ninguna conclusión.
El interés popular por este tema resurgió en 1971, cuando Nomi Masahiko escribió el libro "Lo que los tipos de sangre revelan sobre la compatibilidad". Este libro, que se ha convertido en la "Biblia" de los creyentes de esta cultura de la sangre y en uno de los mayores bestsellers de la historia de Japón, ha tenido un fuerte impacto en las relaciones interpersonales, laborales y familiares de la sociedad nipona, a tal punto de que incluso conseguir un puesto de trabajo o no puede depender del grupo sanguíneo del solicitante.

¿¡Baños de Sales según tu tipo de sangre!?






























